Impacto

Historias de Cambio

Cada ayuda que brindamos no solo transforma la vida de un niño: devuelve la paz y el alivio al corazón de toda su familia.Sanar a un niño es darle esperanza a un hogar entero.

Niños aprendiendo inglés
Apoyo médico

Juntos por la salud de Alice

✨Soy Lizeth, mamá de Alice Scarlett. Enfrentar la enfermedad de mi pequeña no ha sido fácil, pero la fundación nos ha devuelto la tranquilidad. El saber que contamos con su ayuda para su salud y su alimentación me hace sentir profundamente agradecida y acompañada. Ella es mi mayor tesoro, y ustedes son la luz que nos da esperanza para seguir adelante.

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Niños Atendidos

Reciben atención diaria integral en salud, apoyo pedagógico y nutrición.

Niños leyendo cuentos
Sanar y aprender

El camino de Juanito hacia el aprendizaje

✨ ¡Hola! Soy Juan Quería darles muchas gracias por todo su apoyo. Antes me costaba mucho trabajo leer y escribir, pero con la ayuda de mi tutora y mis terapias, ¡ahora ya puedo hacerlo! Me siento muy feliz porque ya puedo escribirle cartas a mi patrocinador y contarle mis cosas. Muchas gracias por no dejarme solo y por enseñarme que sí puedo.

Niños jugando con números
Construyendo un hogar con amor

Del alquiler a la tranquilidad

✨ Mi nombre es Alan. Hoy se me escapan las lágrimas, pero son de puro agradecimiento. Hubo un tiempo en que mi mamá y yo íbamos de alquiler en alquiler, pasando por muchas carencias. Pero nunca nos dejaron solos: jamás nos faltó un plato de comida ni los víveres en casa. Gracias al apoyo constante de mi patrocinador y la fundación, paso a paso pudimos construir nuestra propia casita. Hoy al fin tenemos un hogar seguro y el corazón lleno de esperanza.

Niños en taller de cocina
Fé, amor y familia

Un hogar renovado en la Fé

✨Mi nombre es Beymar, papá de Keila y Ainhoa. Antes de conocer la fundación, en nuestro hogar no había armonía; con mi esposa solíamos tomar caminos equivocado y beber, lo que afectaba a nuestra familia. Pero Dios siempre estuvo ahí, esperando nuestro momento, y la fundación fue la guía perfecta que nos llevó hacia Él. Hoy somos miembros activos de la iglesia, educamos a nuestras hijas con amor y en casa se respira una paz que antes no teníamos. Ver a Keila y Ainhoa crecer en un ambiente lleno de amor y fe ha sido la mayor bendición de nuestras vidas.